Cuatro Poemas de Néstor Mendoza

PRIMITIVO


Habito una cueva que abre la boca
todos los días para albergar mi carne.
Afuera, existe un hogar más espacioso,
poblado de criaturas con dientes
y cuellos interminables,
escasos árboles y mucha sed.
Todos ellos me hacen sentir
un pedazo excesivo del paisaje.

En ocasiones, mis ideas van más allá
de la sobrevivencia y el instinto.
Más allá del acostumbrado acto
de cazar, degollar y deshuesar,
de recoger agua en esta olla
que inventé hace cuatro soles.

Mi hogar es infinito y debe haber
alguien que haya inventado
el tamaño de las piedras
y el color de los animales.

Solo me limitaré a reconocer
un dios para cada cosa que vea.
A temerle a la noche.
A nombrar cada descubrimiento.


(de Andamios, 2012)
DEVOCIÓN 


La imagen cuelga
y son muchos los que se inclinan pidiendo paz y voz.
Ya no es su presencia aparentemente fija, en la pared,
o la tristeza en los orificios de sangre.
La repercusión del martillo de acero penetró hasta el
fondo;
de ahí su mueca invariable, endurecida.

Es una figurilla que cuelga laxa,
descascarada: ya dejó de ser piel
y aparece la blancura del yeso.
Una figura quebradiza
no puede ser el Hijo de Dios,
es demasiado concreta, frágil,
un niño la puede romper.
No es suficiente la artesanía de quien talla la imagen.

LADRILLOS

Cuesta mucho terminar esa pared
tantas veces pospuesta.
Es lo suficientemente baja
para verte desde aquí,
cuerpo laborioso y distante,
cuerpo que no sé nombrar
porque existes a medias.

Un ladrillo unido a otro es
una manera de ocultarte
o acercarte sin que te des cuenta.
La cuchara de albañil que une y aleja,
amontona bloques para borrar la figura.
El cemento y la arena mezclados con tu forma,
inmovilizan piernas y brazos, te convierten
en estatua.

Este muro señala
un espacio neutral
donde cada quien puede
desnudarse:
para verte
no necesito echarlo abajo,
moverlo o imaginarlo en otro patio


(de Pasajero, 2015)

XV

Huevo que cae y no se rompe
aunque caiga sin bridas del cielo.
Déjate caer y no nos rompas
los huesos con tu centro.
Huevo sideral que de improviso
caes en esta tierra árida, a esta hora.
Huevo de metal o líquido, no destruyas
estos cuerpos que, aunque débiles,
desean seguir tocándose, caminar,
hablar; ovoide que cumple un objetivo
y una dirección, que llegas del cielo,
desde una altura que no podemos
precisar, no nos prives de la respiración.
Acostado, en camilla y en el suelo te rezo,
huevo, ojiva que bajas y que pretendes
darnos la esperada desaparición. Hacia
bajo vienes sin pastillas, acaso vienes con
escasas maletas y alimentos, en cambio
sí vienes con ruido, oh huevo, mucho ruido
y con mucho verbo, con aniquilación.
No nos enseñaron a dejar atrás el mal
y abrirle surcos a la luz, ahora sí, benigna,
que no ciega o aniquila sino que en bello
coro nos da la bienvenida a un nuevo hogar.
Esa luz aún no llega o no la han dejado bajar,
manar, pasearse aquí entre quienes observan
cuerpos celestes que caen, detrás de la neblina,
cortina gris de la calina, calles de la niñez,
tranquilas, cómo podremos volver a tenerlas.



(de Ojiva, 2019)
Foto por José Antonio Rosales

Néstor Mendoza (Maracay, Venezuela, 1985). Licenciado en Educación, en la especialidad de Lengua y Literatura (Universidad de Carabobo). Cursó estudios en la Maestría de Literatura Latinoamericana (Universidad Pedagógica Experimental Libertador, UPEL). Es coeditor de El Taller Blanco Ediciones. Ha publicado, hasta ahora, cuatro poemarios: Andamios (Equinoccio, Caracas, 2012), merecedor del IV Premio Nacional Universitario de Literatura 2011; Pasajero (Dcir Ediciones, Caracas, 2015); Ojiva (El Taller Blanco Ediciones, Bogotá, 2019), libro que cuenta con una edición alemana: Sprengkopf (Hochroth Heidelberg, 2019), con traducción de Michael Ebmeyer; y Dípticos (Editorial Seshat, Bogotá, 2020). Ha publicado la antología Simulacro. 2007-2020 (Editorial Seshat, Bogotá, 2021). Autor del libro Alfabeto de humo. Ensayos sobre poesía venezolana (Ediciones Estival, Maracay, 2022). Finalista del I Concurso Nacional de Poesía Joven «Rafael Cadenas» 2016. Finalista del XL Premio Internacional de Poesía «Juan Alcaide» (Ciudad Real, España, 2021). Compilador de la antología de poesía colombiana Nos siguen pegando abajo (LP5 Editora, Chile, 2020). Forma parte del consejo de redacción de la revista Poesía(Valencia, Venezuela) y del equipo editorial de la revista bilingüe Latin American Literature Today (LALT), editada por la Universidad de Oklahoma. Sus poemas han sido traducidos al inglés, francés, alemán e italiano.

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